Muchas personas empiezan a tomar una pastilla para dormir o para calmar la ansiedad con una receta médica, en un momento difícil. Con el tiempo, esa pastilla se vuelve imprescindible: sin ella no hay descanso, la angustia aparece con más fuerza o hace falta tomar más para lograr el mismo efecto. Otras veces el consumo empieza sin indicación, o se mezcla con alcohol. En cualquier caso, si sentís que dependés de un psicofármaco, no hay nada de qué avergonzarse, y sí hay algo muy importante para saber: nunca hay que cortarlo de golpe ni sin supervisión médica.
De qué psicofármacos hablamos
Cuando hablamos de dependencia a psicofármacos nos referimos sobre todo a las benzodiacepinas, como el clonazepam, que se usan para la ansiedad, el insomnio y otros cuadros, y a otras pastillas para dormir con efectos parecidos. Son medicamentos útiles cuando se indican y se controlan bien, pero su uso prolongado o sin control puede generar tolerancia y dependencia. Esa dependencia puede aparecer incluso tomando lo indicado, si el uso se extiende más de lo previsto, y no tiene nada que ver con la fuerza de voluntad.
Algunas señales de alerta:
- Necesitás la pastilla para dormir o para salir de tu casa.
- Tomás más de lo indicado o más seguido.
- Conseguís el medicamento por otras vías o con varias recetas.
- Lo combinás con alcohol u otras sustancias.
- Cuando se demora la toma aparecen ansiedad, temblores o malestar.
Por qué nunca hay que cortar de golpe
El cerebro se adapta a la presencia de estos medicamentos. Si se suspenden de manera brusca, el sistema nervioso queda desregulado y pueden aparecer síntomas de abstinencia que, en algunos casos, son graves:
- Ansiedad intensa, inquietud e irritabilidad.
- Insomnio muy marcado.
- Temblores, sudoración y palpitaciones.
- Sensibilidad aumentada a la luz o a los ruidos.
- Confusión y, en los casos más serios, convulsiones.
Por eso el retiro de una benzodiacepina o de una pastilla para dormir lo planifica y lo controla un médico, adaptado a cada persona. No es algo para resolver con indicaciones generales ni con consejos de internet, y tampoco conviene que la familia esconda o retire el medicamento por su cuenta.
Cómo es la desintoxicación de psicofármacos
Empieza con una evaluación que tiene en cuenta qué medicamento se toma, en qué cantidad y desde cuándo, si hay consumo de alcohol u otras sustancias y cuál fue el motivo original de la indicación. Esto último es clave: si detrás había un cuadro de ansiedad, insomnio o depresión, ese problema necesita su propio tratamiento para que la persona no quede sin herramientas cuando deja la pastilla.
Según la situación, el proceso puede ser ambulatorio, con controles frecuentes, o requerir una internación, sobre todo cuando las cantidades son importantes, hay mezcla con alcohol, antecedentes de convulsiones u otras enfermedades. El retiro suele ser gradual y puede llevar tiempo; la paciencia también forma parte del tratamiento. Durante el proceso es habitual que aparezcan miedos, como el de no poder dormir o el de que vuelva la angustia; hablarlos con el profesional ayuda a atravesarlos.
Psicofármacos y alcohol: una combinación de riesgo
Mezclar benzodiacepinas o pastillas para dormir con alcohol potencia sus efectos y puede provocar somnolencia extrema, pérdida de conciencia y dificultad para respirar. Si eso pasa, es una emergencia. Si tomás las dos cosas, contalo siempre en la consulta; también podés leer nuestra página sobre desintoxicación de alcohol.
Señales de alarma
Llamá al 911 (en la Ciudad de Buenos Aires, también al 107, SAME) ante convulsiones, pérdida de conciencia, confusión intensa, dificultad para respirar, dolor de pecho, alucinaciones o ideas de hacerse daño. Para consultas sobre consumos, la Línea 141 de SEDRONAR es gratuita, anónima y atiende las 24 horas.
Preguntas frecuentes
Me lo recetó un médico, ¿igual puede ser una adicción?
Sí, puede haber dependencia aunque el medicamento haya sido indicado por un profesional. No significa que hayas hecho algo mal. Lo importante es consultarlo y no suspenderlo por tu cuenta.
¿Puedo ir dejándolo de a poco por mi cuenta?
No es recomendable. El retiro tiene que planificarlo y controlarlo un médico, porque cada persona y cada medicamento son distintos, y un retiro mal hecho puede provocar síntomas graves.
¿Qué pasa con el insomnio o la ansiedad cuando dejo la pastilla?
Es una preocupación muy común. Por eso la desintoxicación va acompañada de un tratamiento para el problema que originó la indicación, con otras herramientas para dormir mejor y manejar la ansiedad. El objetivo no es dejarte sin recursos, sino que tengas otros.
Mi mamá toma pastillas para dormir hace mucho, ¿qué hago?
Hablale con cariño, sin juzgarla, y proponele consultarlo con un médico. No le escondas ni le retires el medicamento de golpe. Si querés, podés escribirnos desde contacto y te orientamos.

